Los One Season Wonder de la Liga (I)


Los One Season Wonder de la Liga españolaCon la vuelta de Michu al fútbol español (en primera división no, sigue buscando más abajo, como en las catacumbas) vuelve la figura del One Season Wonder de la Liga. Un futbolista que bien puede hacer una temporada destacada, codeándose con grandes estrellas, que luego desaparece de las alineaciones. y más tarde de las convocatorias, hasta que los aficionados olvidan que ese jugador perteneció un día a su club. El ejemplo de Michu, que otrora se quedó a las puertas de Manchester United y la selección española, es flagrante. Desde que dejó el Rayo Vallecano, el jugador asturiano hizo saltar el “flipómetro” de medio mundo con sus actuaciones con el Swansea City durante una temporada. Sólo eso, una temporada que demuestra, ya sea por lesiones o bajón de juego, que Michu fue un One Season Wonder. Pero la historia de la Liga está llena de One Season Wonder que durante un año anduvieron en el olimpo del fútbol:

Gerard López

Partido de ida de cuartos de final de la Champions League. La Lazio de Verón, Nedved, Simeone, Mancini, Nesta, Boksic o Salas aterrizaba en Mestalla meses antes de certificar su doblete histórico, lanzado a conseguir un objetivo aún más grande. Pero esa noche, y ante una trituradora de fútbol, la Lazio sucumbió con cierta facilidad, culpa en parte a Gerard López, quien con un hat trick puso la guinda a su espectacular partido. Una año antes, el de Granollers realizó una más que meritoria temporada con el Alavés, pero fue en la 1999/00 cuando explotó de forma incontrolable. Sus llegadas desde segunda línea no pasaron desapercibidas en Can Barça, qué recuperó a Gerard en su afán de dilapidar el dinero de la cláusula de Figo. La apuesta no salió bien y Gerard no pudo llegar al nivel alcanzado en Valencia nunca más.

Javi Moreno

Un espectacular 0-2 en San Siro ante el Inter y un global de 9-2 ante el Kaiserlautern de Djorkaeff y Klose en semifinales, fueron dos de las hazañas del Alavés de la 2000/01, antes de llegar a la final de la copa de la UEFA. Una final recordada por su emoción y sus constantes cambios de marcador que reconciliaron al más escéptico con el fútbol. El Alavés de aquella temporada estaba lleno de grandes jugadores (muchos One Season Wonder) que congeniaron bajo la batuta de Mané para formar un equipo compacto, pero por encima de todos ellos destacaba Javi Moreno, quien en aquella final hizo dos goles. No fueron los únicos que hizo, ni mucho menos. El delantero explotó en su tercer año en Vitoria, enamorando a media Europa. Sus 22 goles en Liga, que a punto estuvieron de darle el Pichichi, si tuvieron premio al convertirse en el mejor curriculum para que el AC Milán se fijara en él y lo fichara. A pesar de esa gran oportunidad, su estrella fue fugaz, y en Milán, Atlético de Madrid y Zaragoza, pasó con más pena que gloria.

Ángel Cuellar

Fueron 500 los millones que el FC Barcelona pagó al Betis por Ángel Cuellar, delantero de Badajoz que, en conjunción con su equipo, hizo una fantástica temporada el año 1994/95. Con sus 14 goles en liga, fue el encargado de liderar a un recién ascendido Betis que quedaría en tercera posición por encima del FC Barcelona, lo cual llamó la atención de Johan Cruyff que se lo llevó al club azulgrana. El rápido delantero, con gran olfato goleador, estaba llamado a tener un gran futuro por sus condiciones. En Barcelona, pese a una gran pretemporada y ser el teórico delantero centro titular, se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda durante el primer partido de liga en Valladolid, cosa que le puso las cosas enormemente difíciles. Un gran escollo del que no se sobrepuso ya que nuca volvió a igualar una temporada parecida a la de los 14 goles, al menos al más alto nivel. Volvió al Betis antes de hacer un periplo por varios equipos de segunda y segunda B.

Carlos-Roa

Carlos Roa

Es probablemente una de los casos más extraños que se han dado en la historia de la Liga. Ni una grave lesión, ni decantarse por un equipo con demasiada competencia, ni un bajón de juego. Lo que cortó la prometedora carrera del portero argentino Carlos Roa fue su decisión de dejar el fútbol por incompatibilidad de esta práctica con sus creencias religiosas. Carlos Roa, que destacó sobre todo el año 1998, en el que fue titular con Argentina en el mundial de Francia y llevó al Mallorca a conseguir su primer título de su historia, se retiró en el mejor momento de su carrera. En su religión, la Iglesia Adventista del Séptimo día, se deben de abstener de realizar tareas laborales los sábados, la cual cosa le impedía compaginar ambas tareas. Dicha incompatibilidad le llevó a decir no al Manchester United y a dejar el equipo que lo catapultó para vivir durante un año en Argentina dedicándose a la naturaleza. Un año más tarde volvería a Mallorca para cumplir su contrato, pero con algunas exigencias: no jugaría ningún partido los sábados. Pero tanta limitación le pasó factura y un emergente Leo Franco le quitó la titularidad. Roa dejó la disciplina del Mallorca para marcharse al Albacete, pero nunca llegó al nivel que mostró en Mallorca, convirtiéndose en un claro ejemplo de One Season Wonder. Años más tarde, un cáncer testicular le obligó a retirarse del fútbol, sumando la mala suerte a la difícil vida del que podría haberse convertido en uno de los mejores porteros de la historia.

Sergio Canales

Todavía en activo, quizá es muy pronto para catalogar a Sergio Canales como un One Season Wonder, pero su ejemplo es suficientemente claro como para poder ilustrar este artículo. I es que su primera temporada completa en el Racing de Santander fue sencillamente espectacular. Tanto que en invierno ya se especulaba con que el jugador acabaría en el Real Madrid o FC Barcelona, y ya en febrero se hizo oficial su fichaje por el club blanco, por el que pagó 4,5 millones de euros. Una promesa emergente de 18 años que llevó a un mediano Racing de Santander a semifinales de Copa del Rey y que se ganó la titularidad en el equipo jugando 26 partidos y marcando 6 goles, ayudando así al club cantábrico a salvarse en la última jornada. Su repentina marcha al Real Madrid le cortó la progresión viéndose inmerso en un equipo con dificultades para competir por un puesto en el campo. Buscó salida en el Valencia, y actualmente en la Real Sociedad, y en ninguno de los dos equipos volvió a brillar como en Santander. Todavía le quedan los mejores años de carrera para un futbolista, pero el ruido mediático por su explosión no le ayudó a cumplir las expectativas que un día generó.

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