Historias de Nottingham: La camiseta de la mano de Dios


Maradona camiseta

Pueden haber pasado 30 años. Argentina puede haber ganado dos Copas América, haber llegado a dos finales del Mundial y ser temida allá donde juega. Puede haber visto la caída a los infiernos de Maradona. Puede haber llegado el fútbol moderno. Puede haber nacido Messi. Puede haber vencido Messi. Puede haber pasado una eternidad, pero en Argentina todavía se sigue repitiendo el despeje en falso de Peter Shilton, aún retumba el aterrizaje del 10 en el césped del Estadio Azteca y se oye el eco de Víctor Hugo Morales llamando a Maradona Barrilete Cósmico después de “dejar en el camino a tanto inglés”.

Hace escasos días se cumplieron 30 años del partido que consagró a Maradona. El partido de la mano de Dios, el mismo en el que completó el mejor gol de la historia de los mundiales y que sirvió para hacer creer a todos los argentinos. Ya se ha hablado demasiado del partido y lo que supuso para todo un país. Por eso escribo sobre una detalle de ‘El 10’ relacionado con Nottingham, hoy que hace dos años que volví de la ciudad de Robin Hood. ¿Qué relación tienen Maradona y Nottingham?

Steve Hodge es un jugador inglés retirado que nació en Nottingham y se hizo famoso jugando en el equipo de la ciudad, el Nottingham Forest, durante los años de máximo esplendor del club. Sin embargo, el polivalente centrocampista no es famoso por su juego o sus logros en el Tottenham, el Leeds o el mismo Forest. Ni siquiera por sus 24 internacionalidades con Inglaterra. Hodge ha pasado a la historia por ser el jugador con el que Maradona intercambió su camiseta aquel 22 de junio de 1986 en el Estadio Azteca.

Probablemente la camiseta más valiosa del mundo, la azul brillante y con el 10 de Maradona en la espalda, fue a parar al jugador de Nottingham, que guardó su tesoro durante mucho tiempo. Años más tarde, en una entrevista para la FIFA, el exjugador admitió que durante esa tarde buscó con ahínco la preciada camiseta tras el pitido final del partido. No obstante, revela que después de ver que el astro argentino se valió de la mano para engañar al arbitro y abrir el marcador, se enfadó por haber intercambiado su camiseta con él. “De haber sabido lo que había pasado, no hubiera intercambiado la camiseta”.

Desde 2002, aquella camiseta de Maradona duerme en el Museo de Nacional del Fútbol de Inglaterra en Manchester. Hodge la cedió encantado para acompañar otras joyas que explican la grandeza del deporte rey.

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